

Extraño ser este Homo Sapiens, que es capaz de dañarlo todo (incluido lo que ama) y va por la vida y por las almas de los demás, como un elefante borracho en una casa de cristal o como un Gulliver drogado en un museo de cera.
Que poca cosa somos los humanos cuando nos dejamos guiar por nuestro ego. Ay, si pudieramos dejarlo dormir una larga siesta, entonces viviríamos mas felices y veríamos salir el sol de la paz emocional, la luna de queso de una mejor salud mental.
El ego es una ramita de orgullo que no nos deja ver el bosque de la paz interior. "Con sus palabras puede usted dañar mi ego, pero no mi paz, entonces, ya le he vencido"
Como si fuera un regalo, su insulto solo me daña, si lo acepto, hay que atreverse a dejar dormir el ego, ombe.
Hoy que el mundo es un paredón de sueños, pienso en este homo sapiens, que por culpa de su ego no sabe mostrar su belleza de lujo... y así va por la vida, con su poderosa infelicidad, con una luz apuntando a su ego: una luz que ya no puede iluminarle porque le ha dejado ciego, invidente para el verdadero amor.
Perdón por mi franqueza.
vienes siendo una copia de joaquin sabina pero hecha en china
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