A ti que te lo haces de viajes de disfraces cada día, a ti que te comportas como una niña tonta en medio de una orgía, a ti que te has grabado en el ipod privado de mi vida… a ti que aun no sabes los besos que te caben en la boca, a ti que has comprendido que a veces el olvido se equivoca, a ti que te comportas como si nada fuera eterno, a ti que buscas el amor hasta en el infierno, a ti que los 24 te han enseñado a buscar lo bello mas adentro, a ti que disparaste la flecha de cupido en mi lado izquierdo.
Tenia 14 (la misma edad en la que yo me iniciaba en el noble e intenso arte de la masturbación) yo tenia, mas o menos 22, vividos a retazos, con urgencias, disimulos y rutinas… el día que el destino nos presentó, cupido estaba de fiesta por la zona colonial y disparo flechas con premeditación, alevosía y con desvíos de primas inoportunas, unas de esas flechas me rozó **a pesar del desvío de las primas inoportunas** admito que era demasiado fresa para mi gusto y mi estilo bohemio soñador, bebedor de vino, amante de las noches y sus bares, del amor y sus desmanes… Pasaron los días, llamadas insípidas, encuentros furtivos que fueron interrumpidos por primas inoportunas, gris panorama, todo por culpa de cupido y sus flechas dislocadas, la lógica planteaba en este caso, el total fracaso, esa mezcla bohemio-rosa, daiquiri fresa-vodca tónica, casa de teatro-zambra, sabina-Britney Spears, debía terminar sin haber comenzado, pasar la pagina de ese enredo, así que puse punto final con los implícitos puntos suspensivos… Hoy 10 años después, ella con 24 yo con mas o menos 20 y 10, ya no es tan fresa, ni yo tan bohemio, ella ya no cree en el amor y yo sigo enamorado del amor. La he vuelto a ver, sigue inmejorablemente bella, con su sonrisa de lunares y su inexplicable talento para embrujarme.
Pongamos que se llamaba, ¿cómo coño se llamaba?...
Que el maquillaje no apague tu risa.
Tenia 14 (la misma edad en la que yo me iniciaba en el noble e intenso arte de la masturbación) yo tenia, mas o menos 22, vividos a retazos, con urgencias, disimulos y rutinas… el día que el destino nos presentó, cupido estaba de fiesta por la zona colonial y disparo flechas con premeditación, alevosía y con desvíos de primas inoportunas, unas de esas flechas me rozó **a pesar del desvío de las primas inoportunas** admito que era demasiado fresa para mi gusto y mi estilo bohemio soñador, bebedor de vino, amante de las noches y sus bares, del amor y sus desmanes… Pasaron los días, llamadas insípidas, encuentros furtivos que fueron interrumpidos por primas inoportunas, gris panorama, todo por culpa de cupido y sus flechas dislocadas, la lógica planteaba en este caso, el total fracaso, esa mezcla bohemio-rosa, daiquiri fresa-vodca tónica, casa de teatro-zambra, sabina-Britney Spears, debía terminar sin haber comenzado, pasar la pagina de ese enredo, así que puse punto final con los implícitos puntos suspensivos… Hoy 10 años después, ella con 24 yo con mas o menos 20 y 10, ya no es tan fresa, ni yo tan bohemio, ella ya no cree en el amor y yo sigo enamorado del amor. La he vuelto a ver, sigue inmejorablemente bella, con su sonrisa de lunares y su inexplicable talento para embrujarme.
Pongamos que se llamaba, ¿cómo coño se llamaba?...
Que el maquillaje no apague tu risa.