
Pasó uno de esos días que no encuentras nada que hacer, de esos días que el hastío te gana la batalla, que el aburrimiento se quiere quedar a jugar contigo... ese día era sábado, sábado gris (por la lluvia y sus tardes grises), y ahí estaba ella, la mujer con los ojos mas bellos del mundo, -perdón por la franqueza- con el que se yo que te deja tratando de decifrar, estaban cantando algo como de un mareíto y ahi fué que mandé a el hastío a comprar vino y a tomarnos unas copas, ella baila con el sabor a fresa de la ingenuidad segura, ella simplemente es ELLA.
Pasaron los días, no volví a verla, las horas y el aburrimiento de sabado por la tarde me impidio volverla a ver, pero no impidio que la pensara, que pensara en el "mareíto", que pensara en los dos luceros azules que alumbran las tardes grises, que pensara en cupido y sus flechas dislocadas, en fin, le dejé esos parrafos de mi vida al destino, que escribiera si debia conocerla ó no, si el destino y sus juegos escriben a mi favor, esperen otra entrada en este Bulevar.
Para ti S.C.
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