
Hoy es viernes, solo el alcohol me distrae de tanto desolvido, la mujer, mas bien, LA MUJER, esa que con su sola presencia descompone mi alma. A ella solo le digo que le estoy dovolviendo algo que le pertenece, algo que ella inspiró... Subo al 2do nivel de Casa de Teatro. le pido su arma de escribir al mesero, pido permiso para sentarme en los muebles con vistas a tu piel y comienzo a escribir lo que inspiras.
Cuando ella entró a la oficina se apagaron los aires acondicionados, fallo la iluminacion, y las flores del balcon se marchitaron celosas... inseguras. Cuando ella entró a la oficina se frisaron las PC, se dispararon las alarmas y se enfrió el café segundos antes de rodar por algun pantalon. Cuando esa mujer entro a la oficina aquel dia(o acaso era de tarde?), salio corriendo el mal tiempo y comenzaron a sonreir las ventanas. En sus cubiculos, los gerentes olvidaron sus claves por mirar sus piernas, por imaginar su espalda, los asistentes rompieron las circulares y comenzaron a escribir cartas de amor, el mensajero se negó a mover un pie de la oficina si no volvia a ver su cuello cuando ella se arreglaba el pelo. Aquella tarde, o ya eran las 10:00?, los guachimanes se fueron de fiesta, el semafaro de la churchill se quedó verde y sorprendido y Dios que estaba comiendo en McDonald's , me envió saludos con Maria, la de Magdala... y todo esto por que esa mujer entró un segundo a la oficina... Que imponente es la belleza de una MUJER INTELIGENTE!!
Hubiera seguido pensando en LA MUJER, vencido por la neblina de la nostalgia, pero el mesero me pidio que le devolviera su lapicero.
Gracias.
ResponderEliminarA, Y LA PARTE QUE MAS ME GUSTO, FUE QUE ESCRIBIERAS : la mujer (En Mayúscula)....
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